martes, 29 de septiembre de 2009

LE ESCRIBO A LA JOVEN QUE FUI…

AUTORA: BEATRIZ COBOS
Estoy sentada frente al ventanal que da al parque.
Tengo entre mis manos una fotografía sepia, que me muestra a la joven quinceañera que fui. La aprieto junto a mi pecho y pienso: ¡Beatriz, cuántas ilusiones y emociones saturaban tu vida por aquellos días! Creías que al mundo lo podías atrapar con sólo quererlo. El amor era tu motor de vida, por una mirada del chico querido dabas mil vueltas manzanas. ¿Te acordás los primeros paseos con él? ¡Ah! Eso sí, acompañados por alguna de tus hermanas, no estaba bien visto que los novios salieran solos. Después como un remolino de sucesos y hechos llegaron los momentos inolvidables, la boda, los nacimientos, los títulos y las ausencias… Uno a uno se fueron, en pos de sus propias vidas. Entonces la casa quedó grande… inmensa. Había rostros amados por todas partes: juguetes, cajitas de música y hasta marcas atrás de la puerta de la cocina, señalando lo que cada uno iba creciendo los primeros años. Nunca quise mudarme, porque en cada cosa que miro, siento la emoción de lo vivido. ¡Si hasta identifico por el olor a sus dueños! Y yo lo disfruto.
Cuando los ciruelos blanquean de flores me emborracho con el perfume, me acuerdo de las diademas y pulseras que hacía con ellas, cuando niña. ¡Fui feliz! ¿Seré conformista? No, después de tanto vivir he aprendido a gozar de lo que cada instante me presenta. Cada surco en mi cara es un rastro de vida. Cuando siento que la soledad me invade o los años me pesan, recurro al arcón de los recuerdos y entonces vuelvo a revivir en la muchacha que fui, con todas sus ansias y utopías… Y me veo como ayer envuelta en las galas blancas de mis jóvenes años, y me mareo con las vueltas y giros de aquellos pasos de baile, y entonces siento que la vida merece ser vivida y disfrutada hasta el último brindis.

No hay comentarios:

Publicar un comentario