AUTOR: OMAR ARGENTINO GALVÁN
Sin darme cuenta, me descubro haciendo lo que ella, pasa algo y me echo a dorir. Dorir no es más que dormir, pero con ganas de morir. No necesariamente son ganas de morir, son ganas de eso, de dorir. Morirse un rato (largo para un sueño, corto para una muerte) y levantarse esperando que todo –o gran parte- haya pasado. Claro que el dorir es adictivo. Uno se duere y quiere seguir duriéndose, a toda hora, a cualquier hora. Y espera... pero nada pasa. Nada pasa. Siempre hay otro. A veces me duermo (de dorir) con la esperanza de encontrarnos en un sueño. De encontrarnos realmente en un sueño, que al despertarnos corramos de una punta a la otra de la ciudad que no duerme. Pero no pasa. Nada pasa, y hasta suelo olvidarlo todo al despertar para recordarlo recién cuando el espejo también gastado del botiquín me devuelve.
Lo de encontrarse en un mutuo sueño simultáneo se nos ocurrió cuando era chico mirando un dibujito de Bugs Bunny en donde eso sucedía. Con Julián jugábamos a que nos íbamos a buscar de noche. Nunca nos salió. Por esos días, lejanos días, jurábamos intentarlo siempre hasta lograrlo. Pero ya ven; los chicos, las mujeres y las malas canciones utilizan los “nunca” y los “siempre” con absoluta impunidad. Y ahí nos tienen a Julián y a mí, durmiendo sin intentar... Ahí está, la pueden ver acompañada en la misma puerta que nos vio. Y acá me tienen a mí, repetitivo como siempre, moralista como nunca, un poco destapado para dorir.
DIARIO DE LA DEMASIADO CERCANA
MUERTE DE MI PADRE 10 DE MAYO
Volviendo a Avellaneda lloré al ver el amanecer desde el puente. Sentí que ahí estaba mi viejo: uno más trabajando en las tramoyas del nuevo día, en el arnés del sol.
NOVIA
Mi última novia duerme entre flores, sueña un color. Por ella soy capaz de beber el agua de todos los cementerios.
martes, 29 de septiembre de 2009
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a muchos que se acuestan en el letargo, como queriendo arañar trozos de sueños, me encanto el termino dorir es muy original.
ResponderEliminarlos sueños son realidades que a menudo no vemos o no queremos ver y apelamos a como dice omar al termino dorir.
soy maria laura pajina.