ELBA GALLENTI
Así es, hijo mío, sé sincero,
antes que a nadie, a vos mismo,
y cuando andando caminos
tu entorno se haga desierto,
verás que sin descontento
tu vida se siente sabra.
Sabra de pétalos fuertes,
blanco perfume en la arena.
Atrevimiento glorioso.
Cuanto más solo de lejos
se mostrará tu presencia.
Allí donde nada crezca
serás oasis de vida.
Buscá la paz, hijo mio,
desconfiá de las alturas,
que el águila que deslumbra
vuela sola. No comparte,
no domina.Sólo mira,
apetente y solitaria
desde arriba.
(*) flor del desierto de Néguev
No hay comentarios:
Publicar un comentario