PEDRO SOTO
Esta mañana cuando salí de casa, mi bruja salió a despedirme. Suspendió el riego y los rezongos. Me dio un beso y el paraguas. Me pareció que era un día espléndido pero no la contradije. Conozco algo de sus conjuros para hacer que sucedan las cosas.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
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